Garabato de mármol
La serie "Doodles" se concibe como una investigación sobre el umbral de la percepción, una invitación a redescubrir la escultura no como un volumen estático, sino como un dispositivo fenomenológico. El artista opta por sustraer un significado inequívoco para despertar en el espectador esa "visión mágica" por excelencia de la infancia: ese momento oracular en el que la mirada no se limitaba a catalogar el mundo, sino que lo inventaba.
El núcleo de toda la serie reside en la metáfora del cielo. Así como las nubes, entidades transitorias por excelencia, carecen de identidad objetiva salvo a través de la proyección del observador, el material escultórico de Doodles pierde su densidad para volverse fluido, cambiante y vago. El artista no impone un dogma visual, sino que traza un camino sinuoso —un "garabato" tridimensional— que sirve como puro pretexto imaginativo.
En esta dinámica, la obra de arte se crea en el espacio invisible entre la forma y el ojo. Mediante el mecanismo de la pareidolia, se invita al espectador a completar el acto creativo, proyectando sus propios recuerdos y asociaciones mentales sobre las curvas del material. Cada escultura se convierte así en un eco de formas familiares, un juego consciente en el que la obra nunca es idéntica, sino que cambia según la sensibilidad del espectador.
Filosóficamente, la serie celebra la libertad de interpretación como el acto supremo de cocreación. El artista renuncia voluntariamente a la autoridad del "sujeto" para devolver al espectador el poder de juego, transformando la piedra o el bronce en un reino de pura potencialidad. Los Garabatos no son objetos para observar, sino experiencias para finalizar: un retorno a los orígenes de la mirada, donde la forma es, finalmente, todo lo que deseamos ver en ella.
Dimensiones: 70x50x50
Material: Navona

